Autor: Adolfo

  • ¿La IA va a matar a Power BI? Lo que no cuentan las demos de «pega tu Excel y listo»

    ¿La IA va a matar a Power BI? Lo que no cuentan las demos de «pega tu Excel y listo»

    Tiempo de lectura: 6 min

    Seguro que lo has visto en redes sociales últimamente. Alguien coge un par de archivos de Excel, los pega en ChatGPT o en Claude y, en un minuto, la IA le devuelve un análisis completo o incluso un cuadro de mando interactivo en HTML. Y debajo, el comentario de siempre: «Esto es el fin de Power BI, Tableau…».

    Ahora Microsoft le ha añadido gasolina al fuego: este mes de octubre está desplegando Interactive Canvas, análisis de tablas de Excel con Copilot, que convierte los datos de un libro en un informe con gráficos e indicadores, que además se actualiza cuando cambian los números.

    Entonces, ¿tiene sentido seguir montando cuadros de mando en Power BI? Mi respuesta corta es que sí, y no por nostalgia. Llevo años construyendo informes para empresas, y la IA la uso a diario. Precisamente por eso creo que la comparación está mal planteada.

    Lo que la IA hace muy bien (y hay que reconocerlo)

    Empecemos por ser justos, porque lo que hace la IA con los datos es impresionante:

    • Exploración rápida. Le das un Excel que no conoces y en segundos te dice qué hay dentro, qué destaca y qué huele raro.
    • Preguntas puntuales. «¿Qué cliente ha caído más este trimestre?» se responde en una frase, sin montar nada.
    • Prototipos. Para enseñar a un gerente cómo podría ser su informe, un prototipo generado con IA en diez minutos es oro.
    • Explicar. La IA traduce tablas a lenguaje de negocio mejor que muchos informes que he visto.

    Para un análisis puntual, con un par de archivos y una pregunta concreta, la IA es muchas veces la mejor opción. No hace falta Power BI para eso.

    Dónde se rompe la demo cuando llega a una empresa real

    El problema es que la demo siempre empieza igual: «cogemos estos dos Excel…». Y en una empresa real los datos no viven en dos Excel. Aquí es donde las cosas cambian:

    1. Los datos están en muchos sitios

    Ventas en el ERP, cobros en el banco, presupuesto en un Excel de dirección, clientes en el CRM. Antes de analizar nada hay que juntarlo, limpiarlo y cruzarlo. Eso no se hace pegando archivos en un chat: se hace una vez, bien, y se automatiza.

    2. El análisis de la IA es una foto, no una película

    Lo que te devuelve el chat refleja los datos que pegaste ese día. El lunes siguiente hay que volver a exportar, volver a pegar y volver a pedir. Un informe de empresa tiene que actualizarse solo, todos los días, sin que nadie lo toque. Interactive Canvas mejora este punto, porque se actualiza con el libro, pero el libro sigue teniendo que estar al día.

    3. Una sola verdad para todos

    ¿Qué es el «margen»? ¿Con o sin rappels? ¿Las ventas son por fecha de factura o de pedido? Si cada persona pregunta a la IA, cada persona obtiene su número, y la reunión del comité se convierte en una discusión sobre cuál es el bueno. En Power BI esas definiciones se escriben una vez en el modelo de datos y todo el mundo ve la misma cifra.

    4. «¿De dónde sale este número?»

    Es la pregunta que te hace un director financiero, un auditor o un banco. Con un modelo de datos puedes seguir el rastro de cada cifra hasta el origen. Con un análisis generado en un chat, depende de cómo lo haya calculado la IA esa vez, y si repites la pregunta mañana puede que no salga exactamente lo mismo. Los errores de la IA no suelen ser escandalosos: son cifras perfectamente creíbles que están mal.

    5. Quién ve qué

    Nóminas, márgenes por cliente, deudas con proveedores… Pegar esa información en una herramienta de IA sin saber qué pasa con ella es un riesgo. Y una vez montado el informe, no todo el mundo debe ver todo: el comercial de zona norte no tiene por qué ver la zona sur. Power BI gestiona esos permisos; un HTML generado por la IA, no.

    6. Alguien tiene que mantenerlo

    El cuadro de mando que la IA te genera en HTML es un archivo. Alguien tiene que alojarlo, protegerlo y arreglarlo cuando cambie una columna del ERP. Dentro de un año, ¿quién se acuerda de cómo estaba hecho?

    Infografía: comparación entre analizar datos pegando un Excel en la IA y usar Power BI con modelo de datos
    Pegar tu Excel en la IA o montar un Power BI: no compiten, sirven para cosas distintas.

    Lo que está pasando de verdad: la IA se mete dentro de Power BI

    Fíjate en lo que está haciendo Microsoft. No está abandonando Power BI: le está poniendo la IA encima. Desde este verano, Copilot ya puede responder preguntas en lenguaje natural usando los datos de los informes y modelos de Power BI, de momento en un despliegue limitado. E Interactive Canvas lleva la misma idea a Excel.

    ¿Y qué necesita la IA para dar buenas respuestas? Un buen modelo de datos debajo: tablas bien relacionadas, medidas bien definidas y datos actualizados. Si el modelo está mal, la IA te dará respuestas muy seguras… y equivocadas.

    Muchos profesionales del sector lo resumen igual: lo que se va a automatizar es la parte de dibujar gráficos bonitos. Lo que no se automatiza es entender el negocio, decidir cómo se calcula cada indicador y construir un modelo de datos fiable. Y ahí es donde está el valor.

    Entonces, ¿qué uso en mi empresa?

    Mi recomendación práctica, después de muchos proyectos con pymes:

    Usa la IA directamente para análisis puntuales, preguntas rápidas, explorar un archivo nuevo o preparar un prototipo. Ojo con los datos sensibles.

    Usa Excel con Copilot e Interactive Canvas cuando los datos ya vivan en un libro de Excel ordenado y el informe sea para ti o para un equipo pequeño.

    Usa Power BI cuando los datos vengan de varias fuentes, se actualicen a menudo, los vean varias personas con distintos permisos o tengas que poder justificar cada cifra.

    Y lo más interesante: no es una cosa o la otra. La combinación ganadora es un modelo de datos bien hecho en Power BI con la IA encima para hacerle preguntas.

    La IA es perfecta para preguntar. El modelo de datos es lo que te permite confiar en la respuesta.

    Tres preguntas para decidir

    Si estás dudando, hazte estas tres preguntas:

    1. ¿Este análisis lo voy a necesitar una vez o todos los meses?
    2. ¿Lo voy a ver solo yo o lo van a ver varias personas que tienen que estar de acuerdo con la cifra?
    3. Si alguien me pregunta de dónde sale un número, ¿sabría explicarlo?

    Si has contestado «una vez», «solo yo» y «no importa tanto», con la IA te basta. Si has contestado lo contrario, necesitas un modelo de datos. Con o sin IA encima.


    ¿Y tú? ¿Has probado ya a analizar los datos de tu empresa con IA? Me encantará leer tu experiencia. Y si quieres saber qué opción encaja con tu caso, cuéntamelo.

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